
Pienso que uno de los momentos más complicados de un traductor es cuando tiene que traducir un chiste, un juego de palabras, un calambur en una película.
Me quito el sombrero cada vez que me encuentro con un chiste bien adaptado; cuando es imposible, es imposible… Y cuando es presuntamente mejorable, me sonrojo.
No quiero sacar más punta a la complejidad en la adaptación de chistes, sino hacerte pasar un buen día con la siguiente minicolección de chistes que entrarían en la categoría de difícilmente adaptables.
¿El motivo?
Que hoy es 28 de diciembre, el día de las bromas en muchos países latinos. Espero que estos chistes arranquen alguna sonrisa, como en las bromas de buen gusto, que ya he visto en internet.
Por último: Antes de desearte que los disfrutes, pido disculpas por los localismos de España que quizás te impidan entender algún chiste. Antes de darte por vencido, asegúrate de que no hay una homonimia escondida, porque muchos de los chistes se basan en figuras del idioma.
¡DISFRUTA LOS CHISTES!
Sobre todo: ¡No intentes adaptar los chistes a ningún idioma!
1. Chistes en monólogos
Las personas con gran vida interior pueden llegar a pensamientos sorprendentes. Aquí tienes algunos cazados con mi máquina que adivina el pensamiento:
- Si todos los derechos son reservados, los zurdos son unos loquillos.
- Las vacas han hablado: los mejores pactos se producen en Acturias.
- Si Santa Claus pierde el reno, ¿tiene insuficiencia renal?
- El día que descubra la cura para la incontinencia urinaria, mearé famoso.
- He estado echando cálculos y ahora tengo los riñones muy limpios.
- Es ver un radar y me pongo a cien.
- No me importaría ir a San Francisco a pasar un puente.
- A veces me siento solo, a veces me ayudan a sentarme.
- Va un tonto de remate y ¡GOOOOOOL!
- Los niños belgas, ¿van a coles de Bruselas?
- Cuando Ana Botella tiene la cena lista, avisa a su marido gritando «¡AZNAR!»

- Si la policía pillara a la niña del exorcista con una bolsa de cocaína, ¿la detendrían por posesión?
- Si un limón opina sobre una película, ¿sería un cítrico de cine?
- Si un torero hace tarde la declaración de la renta, ¿se podría decir que le ha pillado el toro?
- Entonces, si una persona se dispara en el estómago... ¿está matando el hambre?
- Si expulso saliva con fuerza, ¿es cupido y os enamoro?
- Las verduras son saludables, ¡salúdenlas!
- Graba el embarazo de tu mujer en VHS para tenerlo encinta.

- Si un detective se enamora nada más ver a una chica, ¿sería amor a primera pista?
- Dicen que la belleza está en el interior... Pero yo creo que también hay gente guapa en la costa
- Ir a comprar Viagra a una farmacia, que te digan que no les quedan y llorar de impotencia.
- Un día puse el libro Guinness en la Termomix y batí todos los récords.
- Una mujer que recuerda cuándo tiene las menstruaciones, ¿tiene reglas nemotécnicas?
- Un amigo me ha estrechado la mano, y ahora ya puedo meterla en el buzón sin necesidad de usar la llave....
- Era tan feo que le decían «cállate, que calladito estas más callado».
- Te voy a comprar un GPS para que solo seas un tonto, y no un tonto perdido.
- No quiero ser alarmista, pero... mi padre tiene una empresa de alarmas y la voy a heredar.
- Si Jesucristo tuviera un hermano gemelo, ¿serían clavados?
- Hospital agota las existencias de anestesia. Se acabó lo que sedaba.
- Los padres de Pau Gasol se fueron de viaje de novios al Camino de Santiago. Se dice que hicieron un alto en el camino.

- Si subo a un árbol y meo, ¿me ando por las ramas?
- Cuando los músicos se equivocan al escribir algo, ¿lo tachan tachán?
- Es más fácil ir a una embajada que volver, porque cuando vuelves, lo haces «emsubida».
- He estado echando cuentas hasta que se me acabó el collar.
- ¡Hola! He llegado tarde al curso de orientación. ¿Me he perdido algo?
- Se conocieron en la lavandería. Ella estaba colada por él y le tendió su corazón. Él no se aclaraba y la dejó planchada.
- Si me preguntan si la silla está libre, ¿asiento?
- Acabo de inventar un tomate frito que mata a los mosquitos: lo llamaré «Orlando Bloom».
⁂
2. Chistes en diálogos
Chistes de dos personas comunicándose que llegan a resultados chistosos:
—Tenemos un pavo exquisito.
—Y muslo, ¿preparáis?
—Claro, uslo preparamos también.
—¿Tu novio es de Jerez?
—Sí, de Jerez…
—De Jerez tude jébere seeeminonuuunba…
—Traduzca a inglés «cohete».
—Rocket.
—Traduzca «máscara».
—Mask
—Traduzca «culo».
—Ass
—Ahora úselo todo en una sola frase.
—¡Quiero «mask» «rocket» «ass»!
—Papá: ¿Qué significa «nocivo»?
—¿A ti te guzta eztudiar?
—Sí.
—Pue yo paezo nocivo…
—Sí, mamá. ¡Argentina es una maravilla! Vamos a ver la Pampa hoy.
—Pues ten cuidado, que Pampa hoy, hambre pa mañana…
—¿Qué hace un gato cuando necesita desesperadamente una cerveza?
—…
—Mahou-ya.
—Manolo: ¿Cuál es la postura que más has usado para practicar sexo?
—De rodillas y pidiéndolo por favor…
Un vecino encuentra a un repartidor de pizza en el ascensor:
—¿A qué piso la pizza?
—¡A que no!
—Tía, no te comas la cabeza.
—¡Es que este tío me gusta mucho!
—Ya, pero…
—¡Es que está buenísimo!
—Eres la caníbal más egoísta de la tribu, tía.
—Quisiera comprar el libro sobre la fatiga y el cansancio.
—Lo siento, están agotados.
—¿Por qué se le mueren las plantas a Eduardo?
—…
—Porque Noriega.
—¿En qué posición pondrías a jugar a un músico en un partido de fútbol?
—…
—En cualquiera de las bandas.
—Pepi, llevo dos horas hablándole a la lavadora y todavía no la entiendo…
—¡Que la tiendas, Paco, que la tiendas!
—¿Sabías que a un panadero le ha tocado el gordo? Y, ¿a que no sabes dónde está?
—¿Dónde?
—¡En panadero desconocido!
—Me he comprado 100 palomas.
—¿Mensajeras?
—No, no te exagero, ¡100 palomas!
—¿De dónde eres?
—De Costa Rica.
—Muy buenas vuestras galletas con dibujitos.
—Pues al niño le hemos puesto gafas.
—¡Qué nombre más feo!
—¡Ayer me comí un coñazo de película!
—¿Quién actuaba?
—Creo que no me has entendido...
—Eres una persona singular.
—Claro, si no sería personas.
—Buenas tardes, le llamo del 1004.
—¡No me digas! ¿Y qué tal va La reconquista?
—¿Sabes el porcentaje de españoles que son bebedores empedernidos de cerveza?
—No lo sé... ¿Un tercio?
—Venga, va, uno fresquito.
—Mi esposa se enoja porque no sé decir Ignacio.
—Pero lo dices bien.
—Lo sé, en fin, me voy a hacer ejercicio.
—¿A dónde?
—Pues al Ignacio.
—Díganos su nombre.
—Peter O'Brian.
—Decídase, por favor…
—¿Por qué los viticultores siempre llegan tarde?
—…
—Porque así les dan las uvas.
—Hijo, mira: Te he comprado salchichón ibérico.
(Abre el paquete, mira el salchichón)
—¿Y el bérico?
—Cuando me divorcié, dividimos la casa en dos partes.
—¿Y qué parte te tocó?
—La de fuera.
—En la cama estoy como un dragón.
—¿De caliente?
—No, de Komodo.
—Paco, tú con veinte cervezas más… ¿qué me harías?
—Cerca de dos litros, supongo…
—Pero ¿¡QUÉ HACES FOLLANDO CON MI MUJER!?
—¡Puedo explicártelo!
—¿Encima crees que no sé cómo se folla?
—¡¡Joder, que pila de mosquitos!!
—Ponte repelente.
—¡Cielos! ¡Qué ingente cantidad de dípteros nematopheros.
Fíjate en esta frase: «Mi moto alpina derrapante»
Repítela con la «a»: Ma mata alpana darrapanta.
Ahora con la «e».....
🙂
—Soy vidente, y por 10 euros le digo su futuro.
—¿10 euros? Vale.
—Yo seré vidente, tú serás vidente, él será vidente...
—¡Qué espectacular el cuadro que tienes colgado en esa pared!
—Es un Murillo.
—Pues en ese murillo.
—Me he comprado un coche de los que se conducen solos.
—¿Y dónde está?
—Yo qué sé…
—Ya he presentado el proyecto al ayuntamiento para crear la Asociación de Daltónicos.
—¿Y…?
—Nos han dado luz verde.
—¡Qué hijos de puta...!
—Cariño... ¿y si tuviéramos un hijo?
—No creo, cielo, me acordaría.
—Mamá, me han ofrecido trabajo en Telecinco.
—¡Haber estudiado!
—El domingo iré a echar la papeleta a la urna.
—Pues yo iré un poquito antes, a las dorce.
—Cariño, ¿dónde están los niños?
—En inglés.
—Puta madre… Where are the kids?
—¿Qué haces echándole el humo del porro a los filetes?
—Empanarlos.
—Tú eres tonto, niño.
Gitana vendiendo fruta en la calle:
—¡Papayas! Pa payos
—¿Cuál es el santo patrón de los pendrives?
—SanDisk
—Cocinero, más ajito, porfa.
—Vale, veamos esas cervicales...
—Cariño, solo vives para el fútbol, ¿no ves que me haces falta?
—¿Que yo te hago falta? ¡Pero, árbitro, si no la he tocado!
—Hola, Caperucita, ¿qué llevas en la cestita?
—El manifiesto del partido comunista, El Capital y un kalashnikov.
—Pues sí que es roja, sí…
—Camarero, ¿qué tiene de segundo?
—Conejo.
—¿Con ajo?
—No, conejo.
—Te presento a mis hermanas, Pamela y Rebeca.
—¡Hola, prendas!
—¡Qué perro más guapo! ¿Cómo se llama?
—Wifi.
—¿Y eso?
—Es que se lo robé al vecino.
—Dime con quién andas y te diré quién eres.
—¿Con quién andas?
—¿Quién eres?
—Qué acento más exótico tiene tu marido, ¿de dónde viene?
—Del bar.
—Buenas tardes, venimos a abolir el sistema capitalista.
—¿Usted y cuántos Marx?
—Espero que hayas estudiado para el examen de Selectividad.
—Por supuesto.
—Háblame del Tercer Reich.
—¿El de la mirra?
—Yo follo cuando quiero porque mi novia es infalible.
—Inflable.
—¡Eso!
—Cariño, creo que tengo una falta…
—¡¡La tiro yo, la tiro yo!!
—Me acosté a las 5 de la mañana y me levanté a las 8 para entrenar.
—¡Qué ganas...!
—Músculo.
En una entrevista a un poeta:
—¿Cuál es su mayor fuente de inspiración?
—La nariz.
—Me tienes harta, Miguel, ¡sólo piensas en comer!
—¿A qué te refieres croquetamente?
—Me voy dos semanas de viaje.
—Ah, qué bien, pues no te olvides de escribir.
—Espero que no, con lo que me costó aprender...
—¡Pacooo! La cisterna vuelve a perder.
—Dile que lo importante es participar.
—¿A usted le gusta la pintura?
—Más de un bote me empalaga.
—¿Te gustan los animales?
—Mucho.
—¿Y cuál es el que más te gusta?
—El langostino.
—¡Ya he acabado la carrera!
—¡Qué bien! ¿Y en qué puesto has quedado?
—No, no. ¡¡Que me he titulado!!
—Ah… ¿Y cómo te has puesto?
—Papá, ¿cómo se dice, «fuera» o «fuese»?
—Se puede decir de las dos formas, hijo.
—Pues eso: que mamá está en casa del vecino con las tetas fuese.
—¿Cuánto cuestan los calamares?
—6 euros.
—¿Y a la romana?
—VI €.
—¿Qué tal he hecho el examen de levitación?
—Está usted suspendido, enhorabuena.
—¡Rápido, soldado! ¡Escondámonos tras aquellas rocas!
—¡Parapetarnos, señor!
—¡¡Para que no nos den las balas!!
—Paco, ¿cuánta leche da una vaca en su vida?
—Pues lo mismo que en bajada.
—Mamá, me fue mal en la Universidad y me siento como un árbol sin peras.
—¿Cómo es eso, hijo?
—¡Desesperado!
—¿Es la asociación de indecisos?
—No sé.
—Pues a ver ahora qué hago...
—¿Tú a tu marido le cuentas todo?
—Hasta los céntimos.
—Buenas, vengo para la entrevista laboral.
—¿Tiene experiencia?
—Sí, con esta ya son 35 entrevistas.
—¡Bailas muy bien!
—Porque soy latina.
—¡Hola, Tina! Yo soy la Jessi.
—Perdona la tardanza, me encontré con tu hermana y no veas cómo casca…
—Sí, siempre ha hablado mucho.
—No me has entendido…
—¿Dónde pongo el detergente?
—En un lugar de la mancha.
—Oye, ¿y tú por qué te hiciste gay?
—Por tocar los huevos, nada más.
—Ponme un café y una Magdalena.
—Pero señora, ¡¡que está usted en Pachá!!
—¡Qué sabrás tú lo que yo he comido!
—¿Cómo se llama tu hijo?
—Cone.
—¡Qué nombre tan raro!
—Queríamos Ulogio, pero el cura nos decía «con E» y eso se lo pusimos.
—¡A por esa mujer!
—¿A por cuál? Mi capitán, que hay dos.
—A por la que está llorando.
(Capitán «A la triste»)
—¿Desea iniciar Windows normalmente?
—No…, hoy quiero que me sorprenda.
—¡Acusado, hable ahora o calle para siempre!
—¡Elijo calle!
—Oye, el pan que compraste esta mañana estaba blando.
—¿Y qué decía?
—¡Mi capitán! ¡Un barco pirata a la derecha!!
—Se dice estribor…
—¡¡¡Un estribor a la derecha!!!
—Capitán, se acercan 38 galeras.
—Una flota, ¿no?
—No, parece que flotan todas.
—Capitán, ¡se acercan 1001 indios!
—¿1001 indios? ¿Los ha contado todos?
—No, mi capitán. Delante había uno y detrás unos mil…
—Maestro Kenobi, ¿es necesario que entrene escuchando «Lobo hombre en París» en bucle?
—Claro, joven Padawan: La Unión hace la Fuerza.
—Le he dado muchas vueltas, y esto no puede seguir así.
—¡No, por favor! ¡Reconsidérelo!
—Lo siento, ¡tiene usted que bajarse del tiovivo!
—¿Tiene algo para quitar las ganas de fumar?
—Un cigarro.
—Venga.
—¿Se te ocurre algo que engorde menos que un sándwich de panceta?
—Medio sándwich de panceta.
—¡Muy bien!
—¿Qué tal el cursillo de anticipación?
—¡Cuenta con mi arco!
—¡Y con mi espada!
—¡Y con mi acha!
—Vale, pero es con hache.
—¡Pues con mi harco!
—No, si decía…
—¡Y con mi hespada!
—¡¡¡PARAD!!!
—¿Quieres salir conmigo?
—No, mejor sal tú primero...
—Agente, ¿qué tenemos?
—Una caseta de madera con tres yeguas, un caballo y un potro.
—Todo cuadra.
—Papi, qué significa anodino?
—Es lo que antes se llamaba petisuís.
—¡Jo, cuánto sabes!
—Ya.
—Mamá, mamá, que ya no soy virgen.
—¡¡¡Cómo??? ¡Si solo tienes 9 años! Ven aquí, desgraciada, que te voy a...
—Ahora soy pastorcilla...
—¿Le importa si le hablo de usted?
—¿De mí? Qué va, cuente, cuente...
—Papá, ¿qué es el Peloponeso?
—Una provincia de Grecia llena de peluquerías.
—¿Seguro?
—No, pelo pon eso. ¡Pffff jajajajaja...!
—Te odio.
—Mamá, mamá. ¡Que ya me has vestido cuatro veces!
—Ay, hija. Es que si te visto no me acuerdo.
—Camarero, este vino está malísimo.
—Señor, es un Ribera.
—Pues entonces me ha tocado Paquirrín...
—¿Entonces te gustan los toros?
—Sí.
—A mí no, aunque tampoco soy detractor.
—Yo tampoco, soy más de coche o de camión.
—¡Oh! ¡Qué bonita poesía! ¿De quién es?
—De Rafael Alberti.
—Me ha encantado. ¡Viva Alberti!
—¡Manque pierda!
—¿Y dice ser un experto en literatura?
—Exacto.
—¿Puede citar a Bécquer?
—¡Bécquer, mañana aquí a las 12!
—Magnífico.
—¿Por qué tú comes de todo y eres delgada?
—Por la constitución.
—¿Y qué artículo de la Constitución dice que yo tengo que engordar?
—Hola: ¿Son aquí los exámenes de jardinería?
—No, se ha equivocado de planta.
—Pues sí que empezamos bien...
—Doctor, dígame la verdad: ¿Es muy serio?
—La verdad es que sí, pero al tercer cubata me desmeleno.
—Lo lamento, tiene usted el síndrome de la boca de payaso.
—¡Echo no puede cher!
—Doctor: ¿Cómo salieron mis resultados?
—Por aquí, por la impresora, mire...
—Mira a nuestro hijo, jamás pensé que llegaría tan lejos.
—Jajajaja, esto de la catapulta es la hostia, ¡trae al perro!
—Mi mujer salió a la cubierta del yate y se golpeó con la ventana.
—Escotilla…
—Muchísimo y, además, torpe.
—Coja una carta. Enséñela.
—¡Hombre, eso no, marrano! ¡La carta!
—Haber especificado más...
—Cariño, ¿tengo la nariz grande?
—No, tienes una nariz común.
—¿Ah, sí?
—¡Sí, común tucán!
—¿Por qué Jack duerme tan mal?
—Porque no tiene Nicolchon.
—¡Ostras, cuánto tiempo sin verte! Por cierto, ¿qué es de Pilar?
—Quitarse los pelos de las piernas.
—Doctor, ¿cómo me encuentra?
—Porque siempre se esconde debajo de la mesa, ¡joder!
—Te dejo porque eres un veleta.
—¡Puedo cambiar!
—Doctor: ¿Usted le ha dicho a mi hija que tiene un ventilador en los ovarios?
—No señora. Le he dicho que se la habían ventilado varios
—Según la leyenda, es muy posible que en estas montañas viva el Yeti.
—¡Manquepierda!
—Oiga, le he pedido 1 kilo y sólo me ha puesto 800 gramos.
—Es que hace mucho que no venías y te he echado de menos
—¡Arriba las manos, esto es un atraco! ¿Tiene algo de valor?
—Absolutamente nada. ¡Soy un cobarde!
—¿Mao Tse Tung?
—Sí, soy yong.
—¿Dónde has andado todo este tiempo?
—Con mi novia hindú.
—¿Y es guapa?
—Bueno, tiene su puntito...
—Voy a ir al mercado y me meteré naranjas en el bolso.
—¡Podrías?
—No, coño, ¡de las buenas!
—¿Cuántos gordos hacen falta para pelear?
—Dos, a lo sumo.
—Adoro los mensajes de voz.
—Yo los detesto.
—Sí, esos también molan.
—¡Socorro! ¡Que me ahogo!
—¡Pues llora!
—¿Que llore? ¡Que me estoy ahogando!
—Pues llorando te desahogas.
Durante un juicio:
—Señoría: Voy a demostrar, sin lugar a dudas, que mi defendido es culpable.
—Será inocente.
—Pues perfecto, ¡nos vamos entonces!
—Olé tu madre.
—¡Olerá la tuya!
—¡Mamá, se ha roto la caja de galletas y se sale todo!
—Espera, que llamo al fontanedo.
—¿Nivel de ortografía?
—Alto.
—Diga dos palabras con tilde.
—Matilde y Clotilde.
—¡CONTRATADO!
—¿Cómo se llama la hermana de la madre del atún?
—Latita de atún.
—Paco, te dejo por tu amigo Juan.
—¿Cómo? ¿Qué tiene él que no tenga yo?
—Él me sabe amar de verdad.
—No te jode, es pescadero...
—Camarero, ¿qué le queda de primero?
—Matemáticas y Estadística.
—Dime un número que acabe en cinco, que me sé una rima muy graciosa, jejeje.
—¡Quince!
—¿Estás empadronao?
—No, tranquilo; es que soy así.
—Tengo muchas ganas de veros.
—¿De veras?
—No, de veros.
—Señor Aquiles, ¿pagará usted en efectivo o con tarjeta de crédito?
—¿Aceptan talones?
—¿Te has puesto la crema reafirmante?
—Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sííííííííí.
—Doctor, no me encuentro bien.
—Pues búsquese mejor.
—A ver si nos bebemos unas cerezas.
—¿Cerezas?
—Ha sido el puto corrector.
—Pues quítalo.
—Lla hesta. Haber sí nos vevemos hunas zerbezas.
—¡Este tío es un pirómano!
—Qué mala gente.
—¡No, a los árboles!
—¿Le corto la pizza en 4 o en 8 trozos?
—En 4, no creo que me vaya a comer los 8.
⁂
3. Chistes de lingüistas
Una mínima inquietud lingüística por tus venas y estos chistes serán una delicia:
—¿Sabe latín?
—Sí, bastante.
—Empiezo una locución latina y usted la termina, ¿de acuerdo?
—Vale.
—Mens sana…
—¡Culito de rana!
—Hemos encontrado al sujeto muerto.
—Joer, a ver cómo se lo decimos al predicado.
—Bueno, entonces, ¿tú y yo qué somos?
—Pronombres, cariño.
—¿De dónde eres?
—Soy catalan.
—Pues no tienes acento.
—Soy catalán.
—¡Ah, ahora sí!
Hay demasiada gente que no escribe bien. Es una situación gramática.
Mi nuevo diccionario de sinónimos es malísimo. Es más, también es malísimo.
Voy a montar una tienda de complementos circunstanciales pero no tengo claro cuándo, cómo, dónde, ni con quién.
Si Letizia Ortiz ojeara un libro sin tildes, ¿sería «La Princesa Leia»?
¡Estoy hasta los cojines del autocorrector!
Aprende a usar las tildes, porque entre «¿te gusto?» y «¿te gustó?» hay un polvo de diferencia.
—Se les imputa por tener contabilidad en b.
—Es que si escribimos «contabilidad» el corrector lo subraya...
La profesora en la clase de Lengua:
—¿Quién puede decirme en qué tiempo están conjugados los verbos de esta frase? «Ellos no querían tener hijos, pero tuvieron seis».
Un niño contesta:
—¡Preservativo imperfecto, señorita!
⁂
4. Chistes de inglés
Conviene tener un poquito de nivel de inglés para pillar estos chistes:
—Mr Cameron, Have you got a company in Panama?
—Yes, off shore!
Alguien llama a la puerta (toc, toc…).
—If, if?
—¿Es aquí donde se dan clases de inglés?
—Yes, between between!
—¿Por qué llora Sylvester?
—Porque está alone.
Un español entra en una farmacia de Londres:
—¿Hay ampollas?
—Welcome, Mr. Pollas. May I help you?
«Ojos» se dice eyes, «eyes» es hielo y «hielo» es amarillo.
⁂
5. Definiciones anómalas
No hay que saberse la definición del diccionario para que te hagan gracia:
- INESTABLE: Mesa norteamericana de Inés.
- ONDEANDO: Donde estoy.
- CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
- DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
- BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
- BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
- TELEPATÍA: Aparato de TV para la hermana de mi mamá.
- TELÓN: Tela de 50 metros o más.
- ANÓMALO: Hemorroides.
- BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
- POLINESIA: Mujer policía que no quiere entender nada.
- CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
- DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
- DILEMAS: Háblale más.
- MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
- MEOLLO: Me escucho.
- ATIBORRARTE: Desaparecerte.
- CACHIBACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en Bache.
- ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
- NITRATO: Ni lo intento.
- NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
- TALENTO: No ta rápido.
- ESGUINCE: Uno más que gatorce.
- ESMALTE: Ni lune ni miélcole.
- SORPRENDIDA: Monja en llamas.
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Acertijos que no acertarás
Dejamos lo más serio para el final. Hay que tener curiosidad para adivinar estos acertijos. Como suele suceder, las soluciones, al final, ¡Y NO VALE COPIAR!
- ¿Cómo se dice calzoncillos en noruego?
- ¿Cuál es el número que, si no ve, se queda igual?
- ¿Qué cosa es más rápida que la luz?
- ¿Qué coche tiene Santa Claus?
- ¿Cómo te escaparías de un desierto con un limón, una navaja y una pala?
- El número 61080 es «cuasirredondo». ¿Sabes por qué?
Soluciones:
- escondinavo.
- noveno. Porque si le quitas «ve» se queda en «nono», que también significa «noveno».
- la diarrea… Porque antes de encender la luz ya te has jiñado.
- un Renó.
- solución: en este enlace
- solución en varios pasos:
- Corta el limón con la navaja.
- El limón tiene muchas vitaminas, ¿verdad?
- Pues corta las vitaminas en «vita» y «minas».
- Con la pala cava agujeros, entierra las minas y hazlas explotar.
- La explosión será tan potente que creará un pequeño terremoto.
- Con la navaja divide «terremoto» en «terre» y en «moto».
- ¡Súbete a la moto y sal pitando del desierto!
⁂
Nada más…
Espero que hayas pasado un buen rato.
En función de la aceptación y de las risas, el año que viene publicaré otra tanda de chistes similares.
P.D.: por supuesto, no son chistes míos. Son una recopilación de chistes vistos en internet o escuchados en charlas de sobremesa.