
La historia empieza muy bien: Un cliente te envía un documento de Word para que lo traduzcas. Lo abres con tu aplicación de Word, ves que el texto no es complicado, es tu especialidad y envías un presupuesto al cliente, quien acepta de inmediato.
¡Fenomenal! Un pedido que significa trabajo para varios días. Te pones en faena, pero la historia se empieza a torcer pronto… [Leer más...]

¡Ya está en la calle Trados Studio 2015!
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